Galerias Fotos Oral: galerias sexo oral,galerias de sexo oral, galerias oral, galerias gratis sexo oral, galerias sexo oral gratis, galerias fotos oral

 

 
 
 
 
 
 

 

¿MAS FOTOS?

ENTRAR

Sexo oral

¿AHORA VIDEOS?

ENTRAR

otros links de interes

fotos gratis gay

Voyeur gratis

Sexo gratis

Sexo Gratis

Lesbianas

 

Y si había algo de razón en ese sueño? Aunque no lo quisiera, ésa era una posibilidad, la menos deseable y la más temida. Pasó cierto tiempo antes de que la asumiera, tiempo que estuve muy deprimida y que quizás fuera la peor etapa de mi vida. Me preguntaban qué me ocurría y no podía responderles porque ni yo misma lo sabía. Tampoco creo que les hubiera gustado ni que me hubieran ayudado. Seguramente habrían quedado asqueados o, peor aún, horrorizados... A nadie conté mi sueño.

 

Pero la pregunta estaba ahí desde que el sueño me hubiera retado a contestarla. ¿Era posible que yo deseara realmente aquello? ¿Sería tan deseable hacerlo con otra mujer...? ¿Sería la misma sensación embriagadora de mi sueño o sería frustrante o incluso repugnante? Sólo hay una forma de saber si se desea realmente algo o no y es haciéndolo, pero esto es más fácil de decir que hacer, porque no siempre nos hace felices cumplir un deseo sino que, muy al contrario, puede decepcionarnos. Dudé mucho hasta que un día, o mejor dicho, una noche, me sorprendí en un lugar donde jamás se me hubiera ocurrido entrar. Allí la gente buscaba a la de su mismo sexo e ignoraba al contrario... un mundo al revés en el que me sentía extraña y ajena.

Una chica algunos años mayor que yo me miraba de una manera que me parecía inapropiada. Se acercó a mí con intención de hablar. Le respondí muy tímidamente y mirándola como si fuera un ser de otro mundo.

- Tú no vienes mucho por aquí. ¿Me equivoco?

- No.

Me miró divertida y eso no me gustó. Aunque ya no me reconociera y estuviera confusa, no había perdido mi orgullo. Me disgustó lo directa que era. Aquello era ya muy difícil para mí y no tenía derecho a sentirse como si yo fuera una chiquilla cuando apenas unos años nos separaban en edad.

Sentí que enrojecía y no es que fuera una chica precisamente vergonzosa pero la situación era demasiado novedosa para mí. Después del pudor vino la irritación y corté sin reparos la conversación. Ella se lo tomó a mal pero eso no me importaba nada. Era una locura que yo estuviera allí e iba a marcharme. Supongo que mi vida hubiera sido muy distinta, o quizás no, quizás el sueño volviera, de no haberla encontrado a ella.

Ella era mucho más educada que la chica anterior y su voz era muy agradable. También era bastante mayor que yo, tendría sobre unos cuarenta años como mi madre, y que la mayoría de la gente que había allí, pero era hermosa como la desconocida mujer de mi sueño y me agradó mucho. Sus ojos oscuros eran melosos pero también posesivos y advertí la sensualidad de sus labios cuando rozaron el cristal del vaso y ella me sorprendió observándola. Enrojecí otra vez pero ella evitó con una sonrisa que me sintiese apurada. Su perfume me agradaba como toda ella. Me preguntó sobre mí y mientras hablábamos, descubrí que me sentía muy cómoda haciéndolo. También en esto me recordó un poco a mi madre, porque parecía una mujer cariñosa y agradable para hablar.

- ¿Quieres venir a mi casa? Podemos seguir hablando allí y con más intimidad – me propuso.

¡Y yo realmente creí que seguiríamos hablando allí! ¡Qué ingenua era entonces! Quizás no me atrevía a imaginar qué podría ocurrir o creía que, por ser una mujer, no podía haber malicia alguna.

Ya en su casa, ella colgó su abrigo azul oscuro en una percha. Ahora llevaba sólo una blusa color crema que disimulaba mucho menos sus pechos.

- ¿No te quitas el abrigo? – me sugirió con esa voz a la que era imposible decir no.

 

Oral-1