Me miraba mi cuerpo sucio, sudado, mi concha totalmente húmeda de nuevo. Comencé a ordenar todo de manera rápida, aunque estaba muy preocupada por mi novio. –se oyó la voz de Delta 8Nos desataron las manos, nos quitaron las vendas de los ojos, y nos colocaron nuestros collares de perros alrededor de nuestro cuello. La mujer anoto todo en la computadora. La dejo allí en medio de mi celda. Al escapar tendría libertad, pero si no escapaba recibiría placer dándoselo a los que me tengan a sus pies, siendo tratada como un simple animal que cuando hace algo mal recibe un tremendo castigo, humillada, doblegada…recibiría placer, mi fantasía se vería satisfecha…¿¿¿Qué hago???En ese momento el camión se detuvo. |