Hola, carne. Le seguí. Yo estaba bastante confusa… aquello no podía ser una coincidencia, estaba más que claro… pero, ¿qué debía, qué podía hacer? No podía derrotarle… burlarle, sí, pero derrotarle completamente, no…. No fueron demasiados, quizá dos o tres aquél año… suicidios, dijo la policía. Me volví invisible… aunque hice intentos de amistad con algunas personas, nadie quería acercarse a mí. Era como si fuera invisible… me llamo Frida. |