Sus manos se deslizaban por mi cuello, bajando muy lentamente hacia mis pechos, pero sin ninguna prisa, poco a poco sus manos llegaron hasta ellos y los masajearon lentamente, se entretenía en mis pezones, apretándolos ligeramente mientras los estiraba un poco. En medio del sopor note como me desataban y me dejaban en el suelo, sobre una toalla, pero aquellos no tenían las mas mínimas ganas de dejarme descansar, separaron mis piernas e inmediatamente el primero de ellos se coloco entre ellas, metiéndome todo su polla de un solo golpe, suspire profundamente, momento que aprovecho otro para meterme su polla en la boca, yo ya estaba repuesta y volvía a gozar enormemente, el tío que me follaba el coño llevaba un buen ritmo, cuando note que se estaba corriendo pese al condón que llevaba, el tío de mi boca empezó también a convulsionarse, quise quitarme su polla de la boca pero no me dejo, así que se corrió dentro de ella, los chorretones de leche me salian por la comisura de los labios, pero hasta que no acabo, no me la saco de la boca. Aquello había acabado, los chicos se despidieron y nos dejaron solos en el bosque, recogimos las cosas, limpiándome un poco con una de las toallas y nos fuimos para casa, esperando ansiosa el siguiente dia de playa. La situación era de lo mas morboso, un tío me estaban sobando delante de cinco mas y en medio de una playa publica, pero la cosa continuaba, Alex siguió con el concienzudo masaje y sus manos continuaron deslizándose hacia abajo, el camino desde mis pechos al inicio de mi pubis fue rápido, pero cuando creía que iba a sobarme el coño, él se incorporo y separándome las piernas se coloco entre ellas, se puso aceite en las manos y empezó a masajearme las piernas, sus manos subían de mis tobillos a mis muslos, cada vez mas arriba, se deslizaban por la parte interior de mis muslos hasta empezar a rozarme la vulva, que a estas alturas ya estaba completamente hinchada y mojada, pero continuaba sin tocarla directamente, sabia lo que se hacia, volvió a ponerme aceite sobre los pecho |