Devuélveme mis calzones y slip. Siento tanta admiración hacia esta estatua que si hubiera tenido ocasión de elegir un nombre cuando en la pila del bautismo me impusieron el que ahora disfruto, sé que me llamaría David. Como sigo todas las noticias que se relacionan con mi querido y admirado personaje supe que el primer y principal acto de la conmemoración de los quinientos años en que fue construida, ha sido organizar un concurso mundial para elegir un joven modelo, que se llamase David, nombre que existe en todas las culturas, que prestaría su imagen para tallar la réplica moderna de un David actual, esperando se convierta en el canon de belleza de los años venideros, como sucedió con el que talló el florentino hace cinco siglos. Siento tanta admiración hacia esta estatua que si hubiera tenido ocasión de elegir un nombre cuando en la pila del bautismo me impusieron el que ahora disfruto, sé que me llamaría David. Esta empalmada de pene se la debo a tu relato. Mientras mantenía clavados mis ojos en su ancho pecho de marcados pero no excesivos músculos, los conseguidos en el gimnasio intentando ser un Hércules artificial no me atraen, propuse atrevido, al haber encontrado una forma no mendicante de pedirle me enseñase su anatomía al completo. |