Tienes una boca deliciosa, loba. La Chica se aferró a sus caderas y empujó hasta lo más profundo su miembro, evitando que éste se derramara fuera de ella. Vanessa se miraba sensual, sumisa, esperando la siguiente orden. Él estaba hipnotizado, su erección comenzó a marcarse poderosamente bajo su pantalón. En verdad nos encantas y tienes pinta de ser toda una putaDe verdad, gracias por su invitación pero no puedo aceptar y por favor ya no insistanDijo Vanessa al tiempo que se echaba a andar nuevamente. Las Chicas continuaban su juego. |