No te preocupes, además yo estoy aquí, solo es el morbo de hacerlo pasar un rato incómodo. Un primer orgasmo fue el resultado de sus acometidas, aun no me reponía y ya estaba de nuevo agitando mis caderas buscando mas penetración, mientras me acometía empezó a decirme frases soeces, me decía que era una perrita caliente, una señora insatisfecha que el me llenaría, eso lo tomaba como un aliciente a mi excitación. Lo que. Pasaron algunos días y de nuevo llegó la fecha de cobro, yo ya lo sabía y estaba excitada de pensarlo, mi esposo me había dejado el dinero que ese hombre vendría a recoger, lo que el no se imaginaba es que el cobraría probablemente algo mas. Lo que. Yo me hice la desentendida pero el arremetió, vamos, ponlo mas nervioso, deja que te admire, si es posible que vea mas. |