Bajó la vista y luego respondió. Muy bien. Ese clima de confianza que tú sabes generar tan bien… arrastra a cualquiera. Mientras esperaba el ticket observaba los fuertes brazos de aquél ser que de repente se había alejado a millones de quilómetros. Ya ara tarde cuando llegamos a un restaurante bastante vulgar. Tú que conoces perfectamente mi trayectoria, mis estrategias, mis aficiones, mis sueños, mis frustraciones. |